El Informe Anual de UNEF 2021, bajo el subtítulo ‘Energía solar fotovoltaica, oportunidad para la sostenibilidad’, desgrana la actualidad del sector, haciendo balance del año 2020 y de estos primeros meses de 2021.

 

En primer lugar, respecto a la potencia instalada hay que destacar que la energía fotovoltaica continuó en 2020 como la tecnología más instalada a nivel mundial, tanto entre las renovables como entre las no renovables. La capacidad fotovoltaica instalada mundialmente en 2020 fue 139 GW (+21% frente a 2019), superando los 100 GW por cuarto año consecutivo y alcanzando 760 GW en acumulado. Para 2021 se espera superar la barrera de los 140 GW, casi duplicando las cifras de instalación de la siguiente tecnología renovable, la energía eólica.

Además del liderazgo de la fotovoltaica hay que destacar también el desempeño en un año marcado por el covid del conjunto de las renovables. En 2020 el 82% de la potencia instalada fue renovable (+10pp frente a 2019) gracias a la incorporación récord de 261 GW (+48% frente a 2019) de nueva capacidad.

Volviendo a la fotovoltaica, bajamos un peldaño para analizar la capacidad instalada en la Unión Europea. En la UE se instalaron 18,2 GW en 2020 (+11% frente a 2019) en lo que fue el segundo mejor año de la historia de la Unión. Este año no fue España el principal impulsor de este crecimiento, sino Alemania, que instaló 4,8 GW, seguida ahora sí de España y de Países Bajos. Las previsiones para 2021 sitúan la capacidad instalada anual en la UE en 22,4 GW, superando el récord actual (21,3 GW, de 2011) y para 2022 se prevé que la nueva capacidad llegue hasta los 27,4 GW.

 

En España, aunque por distintas razones a 2019, el año 2020 fue también un año histórico para el sector fotovoltaico. En plantas en suelo, la capacidad instalada alcanzó los 2,8 GWp, inferior a 2019 pero con el hito que supone que se desplegaran esas cifras sin ningún tipo de ayuda pública o esquema regulatorio. En autoconsumo, la potencia aumentó en 596 MWn, un crecimiento del 30% respecto al año anterior, mostrando la resiliencia de este sector ante el covid.

Para 2021, las expectativas son de moderado crecimiento. En plantas en suelo la amplia cartera de proyectos en desarrollo podrá hacer que se supere la capacidad instalada el año 2020. En el momento de escribir estas líneas se habían instalado ya 1.214 MW fotovoltaicos en 2021, más que el año pasado por estas fechas. Hay que recordar que, para cumplir con el escenario objetivo del PNIEC (39.181 MW de fotovoltaica en 2030) deben realizarse del orden de 2,7 GW al año.

En autoconsumo 2021 será un año de transición. En la primera parte del año se viene observando un buen desempeño en el elevado número de instalaciones realizadas. Pero desde la aprobación del RD de ayudas al autoconsumo del plan nacional de recuperación, lo más probable es que el sector se frene en espera de las convocatorias de ayudas que realizarán las comunidades autónomas. Si bien el programa aprobado (de 450 millones ampliables a otros 450) podría implicar un despliegue de más de 3.000 MW, por una cuestión de plazos no será sencillo ver sus consecuencias en términos de potencia instalada hasta el año 2022 y siguientes.

Respecto a la legislación, el año que ha pasado desde la publicación del anterior Informe Anual de UNEF ha sido probablemente uno de los de mayor actividad regulatoria que se recuerda. En 2020 se aprobaron el RD-ley 23/2020 que introdujo hitos administrativos a los titulares de permisos de acceso, el RD 960/2020 que introdujo del Régimen Económico de Energías Renovables (REER) basado la asignación de un precio fijo por la energía generada, y el RD 1183/2020, que modificó el marco de acceso y conexión, por citar los más relevantes.

Ya en enero de 2021 se convocaron las primeras subastas renovables bajo el REER. En las que la fotovoltaica se adjudicó 2.034 MW (a conectar antes de Feb-2023) a un precio medio de 24,5 €. La comparación de estos precios frente la media del mercado (62 € en lo que llevamos de 2021) muestra que la fotovoltaica es una vía muy eficiente para reducir el coste de electricidad.

Respecto a la contribución del sector fotovoltaico a la economía, según nuestras estimaciones la contribución directa al PIB español fue de 3.717 millones de euros en 2020, continuando la senda alcista de los últimos años. Esta generación de riqueza se deja notar también en el empleo, pues el sector fotovoltaico genera en España 40.368 empleos directos e indirectos. Deben destacarse también las exportaciones de equipos y de servicios, que ascendieron a 2.565 millones de euros en 2020, consolidando una balanza comercial positiva para el sector.

En esta actividad económica hay que mencionar al sector industrial nacional, pues la solar fotovoltaica es una tecnología Made in Spain: hasta el 65% de los equipos se pueden fabricar en España. Hay empresas españolas entre los diez mayores fabricantes a nivel mundial de inversores y de seguidores solares. El tercer mayor EPCista solar también es español. Todas las estructuras se fabrican en España y se exporta parte de la producción. Además, hay varias iniciativas de fabricación de módulos que pueden consolidarse en los próximos años.

Es por ello que España puede constituirse como un hub industrial fotovoltaico protegiendo la industria que ya tenemos, con un desarrollo estable de la capacidad (mediante las subastas), y dando mejores condiciones de financiación a los fabricantes nacionales para que puedan ampliar su capacidad de fabricación.

Por último, los últimos meses han estado marcados por el creciente debate público sobre el desarrollo de renovables. En este sentido, desde UNEF entendemos que la energía solar fotovoltaica es una oportunidad para la sostenibilidad, al mejorar, si se siguen las medidas adecuadas, la biodiversidad y las condiciones sociales y económicas de las comunidades donde se implanta.

Fuente: UNEF y PV MAGACINE . 

 

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